El secreto de este hermoso chal (70 × 200 cm) es la cachemira hilada a mano (80%) del Valle de Katmandú. Este hilo exquisito se mezcla con hilos de seda (20%). Esto resulta en una textura maravillosamente suave y elegante que recuerda al lino. La tela presenta así pequeños nódulos donde el suave hilo de cachemira se rompió durante el hilado y se anudó nuevamente a mano. Un lujoso chal de cachemira que revela con orgullo la historia de su producción artesanal.